Los Dioses siempre han sido determinantes en el mundo del vino que tiene como referentes  a Baco y a Dionisio. Incluso en el mundo de la cerveza y en diferentes culturas hay multitud de Dioses que han concedido el conocimiento de la fabricación de cerveza a los humanos.

Por citar solo unos pocos hablaremos de Sileno, Ninkasi, Osiris, Aegir, Tezcatzontecatl, Radegast o Raugutiene y Raugupatis que como alineación divina en el equipo de la cerveza seria invencible, pero no, hoy no vamos a hablar de dioses, sino de reyes, y es que la cerveza es una monarquía que tiene un único rey, Gambrinus.

Y es aquí que como en todas las grandes creaciones, se confunden el mito y la realidad, el cuento, el folclore y la historia todo bañado con buenas jarras de cerveza.

Empecemos por el principio. ¿Quién es Gambrinus?.

Gambrinus es un personaje popular y folclórico conocido hoy en día como el Rey de la cerveza.

Según la Wikipedia Gambrinus es un héroe de las leyendas europeas y un icono de la cerveza y de su fabricación, así como de la jovialidad. Canciones, poemas e historias le describen como un rey, duque o conde de Flandes y Brabante. Las representaciones artísticas habitualmente le describen como un duque o rey orondo y barbudo, sosteniendo una jarra de cerveza o una taza y, algunas veces, con un barril de cerveza cerca.

Sus imágenes nos sugieren un personaje bonachón, regordete, alegre sosteniendo una jarra de cerveza o sentado encima de un barril.

En este caso la imagen que hoy en día tenemos de Gambrinus es una mezcla de elementos folclóricos, legendarios, mágicos y alguna que otra pincelada histórica.

Su origen se puede situar en torno a los países bajos durante la edad media.

Pero vayamos al principio, allá por el siglo I concretamente sobre el año 98, el senador romano Tácito, escribió una pequeña historia de los alemanes, un pueblo bárbaro que vivía al norte del Rhin y los Alpes.

Según contaba había varias tribus o pueblos, entre los que se encontraban los Marsi, Gambrivii, Suevi y Vandilii (en España nos sonaran sobre todos los Suevos y los Vándalos). Pero vayamos al tema. Los Gambrivii estaban dirigidos por un rey llamado Gambrivius.

Pasaron los siglos y este tratado como tantos otros y gran parte del conocimiento grecolatino quedo olvidado por la historia.

En el año 1425 una copia del trabajo de Tácito fue descubierta y copias de sus manuscritos se extendieron por algunos monasterios. En el año 1498 un monje dominico, llamado Annio Da Viterbo escribió un libro llamado Antiquitatum Variarum en la cual presentaba una compilación de crónicas antiguas acompañadas del comentario del compilador tenía como objetivo construir un suplemento a la cronología biblica y proponer una visión radicalmente nueva de la histroría universal, aunque todo esto se reveló más tarde como una falsificación.

En el Da Viterbo vuelve a hablar de Gambrivius. En 1517 el historiador y humanista bávaro Johannes Aventinus por orden de  Guillermo IV escribe los Annales Bojorum.

 Los Anales, que se componen de siete libros, tratan sobre la historia de Baviera en conjunción con una historia general desde los primeros tiempos hasta 1460. En este libro Aventinus afirma que el hijo de Gambrivius, Suevus fue quien llevó el conocimiento de la cerveza a Alemania tras convertirse en el amante, nada más y nada menos, de la diosa egipcia Isis. Además dice que Gambrinus nació en 1730 a.C. (a mitad de la dinastía XIII de Egipto), y su amante era Isis, hermana de Osiris. Fue por esta asociación con los dioses, dice, por lo que Gambrinus aprendió la ciencia de la elaboración de la cerveza.

En 1543 el poeta alemán Burkard Waldis escribió Origen y tradición de los doce primeros reyes y príncipes antiguos de la nación alemana donde ya se menciona a Gambrivius (Gambrinius) como rey de Brabante, antiguo ducado situado entre los Países Bajos y Bélgica, y que aprendió a elaborar cerveza de los mismísimos dioses Isis y Osiris.

En 1842 el periodista , historiador y activista político belga. Victor Coremans que apoyó al movimiento flamenco , abogando por la nacionalidad de Flandes sugirió que el rey de la elaboración de la cerveza estaba basado

en Juan I, duque de Brabante (1252-1294), también conocido como el Victorioso o Jan Primus, nótese la analogía en el nombre.

Una teoría alternativa sugirió que Gambrinus se basó en Juan sin miedo, el duque de Borgoña (1371-1419) que fue una figura importante en el creciente uso del lúpulo en la elaboración de cerveza europea. Cuando heredó en 1405 el Condado de Flandes, fundó una orden noble llamada la Orden del Lúpulo (Ordo Lupuli) para fomentar aún más el uso de esta planta. Se le atribuye la introducción o la legalización de lúpulo en el condado de Flandes.

En 1868 Charles Deulin un periodista y autor dramático publicó los Contes d’un buveur de bière («Cuentos de un bebedor de cerveza» como una colección de historias cortas que adaptaban elementos del folclore europeo.

En una de ellas «Cambrinus, Roi de la Bière» ,»Cambrinus, rey de la cerveza» basada en cuentos populares sobre el origen de un rey mitológico cervecero llamado Gambrinus . En la historia, un Gambrinus enamorado hace un trato con el Diablo , y Beelzebub le enseña sobre la elaboración de la cerveza .

Unos años más tarde, Deulin convirtió su personaje de Cambrinus en el centro de su próxima antología de cuentos, Contes du roi Cambrinus («Cuentos del rey Cambrinus»), que se publicó en 1874.

En este relato se cuenta  la historia de amor imposible en la que un joven Gambrinus, aprendiz de soplador de vidrio, se enamora de la bella hija de su jefe, Flandrine, pero esta lo rechaza por ser pobre y humilde invitándole a conquistarla cuando se convirtiera en alguien importante. Tras abandonar su ciudad natal y huir, Gambrinus se convierte en un excelente violinista del que todos hablan y esto le lleva a actuar en su ciudad natal ante los ojos de su amada. Pero inesperadamente la presencia de Flandrine le pone tan nervioso que es incapaz de entonar una sola nota decente, esto provoca la ira de su pueblo y lo encarcelan por estafador. Estando en la cárcel siente el deseo de acabar con su mísera vida y cuando está a punto de colgarse el mismísimo diablo se le aparece en forma de cazador y le ofrece un trato, su alma en 30 años a cambio de lo que él le pida. Gambrinus le pide el amor de Flandrine pero el diablo le dice que eso es lo único que no puede conseguir, ya que el amor es incorruptible, por lo que le concede el don de apostar y ganar siempre. Siendo rico Gambrinus regresa para reclamar el amor de Flandrine pero esta una vez más le rechaza con la excusa de que el dinero no es lo más importante, ya que sigue siendo un don nadie, invitándole a volver cuando se convirtiera en rey o duque.

Nuevamente se reúne con el diablo para pedirle algo que le haga olvidar su amor por Flandrine y éste le muestra cómo usar unas plantas para hacer una

bebida llamada “cerveza”. El diablo le muestra cómo elaborar cerveza, montar una cervecería y cultivar lúpulo, y todo acompañado por un carillón, una especie de órgano musical, que al tocarlo todo el que lo escucha no puede dejar de danzar.

Gambrinus vuelve entonces a su ciudad natal para construir una cervecería y cuando tiene lista su primera cerveza reúne a todo su pueblo para darles a probar su excelente creación. El resultado no es el esperado, ya que la bebida resultaba demasiado amarga y esto hace que se burlen de él, a lo que Gambrinus responde tocando su carillón y haciendo que todos bailen sin parar hasta caer agotados, lo que viene a ser una versión antigua de la famosa película de Sydney Pollack “Danzad, Danzad, Malditos”. Este agotamiento les provoca una despiadada sed que solo pueden saciar con la cerveza de Gambrinus, la cual en esa situación les resultó una verdadera delicia.

La fama de la cerveza de Gambrinus llegó a oídos del rey de los Paises Bajos, quien le recompensó por su gran creación con el título de Duque de Brabante. Ya siendo famoso y popular, su amada Flandrine le visita esperando que éste la reconozca y le pida la mano, pero después de tanto tiempo, y tanta cerveza, Gambrinus no se acuerda de ella y lo único que hace es invitarla a una copa de cerveza.

Pasan 30 años y el diablo regresa para cerrar su acuerdo y llevarse el alma de Gambrinus, pero este comienza a tocar su carillón para hacer que el diablo baile sin parar, lo que provoca que el diablo, exhausto, rompa su contrato a cambio de que no sonara una sola nota más. El diablo abandona la tierra no sin antes advertir a Gambrinus que cuando este muera se llevará su alma al infierno, y tras 100 años de embriagada vida Gambrinus muere, pero lo único que el diablo encuentra al acudir por su alma maldita es un gran barril de cerveza, y es entonces cuando es plenamente consciente de que nunca podrá llevarse el alma libre del “rey de la cerveza”.

Hay un segundo cuento famoso acerca de cómo Gambrinus ganó su título de Rey de la cerveza. Un grupo de cerveceros se reunió para elegir a su nuevo líder. Ellos estaban de acuerdo en que tenía que ser alguien fuerte y valiente, así que sugirieron un concurso, quien pudiera llevar un barril de cerveza enorme más rápido a una distancia de “dos lanzamientos de piedra”, sería su nuevo líder.
Uno tras otro trataron de mover este enorme barril lleno de cerveza. Algunos de los concursantes lograron moverlo unos metros, pero nadie llegó ni siquiera a acercarse lo más mínimo a la meta. Por último, era el turno de Gambrinus, quien en lugar de usar la fuerza bruta, hizo que un sirviente instalara un pequeño grifo en el barril, se acostó debajo de este y bebió cerveza hasta que el barril quedó vacío. Después de este astuto truco pudo mover el barril ligeramente hasta llegar a la meta. Impresionados por su astucia, así como por sus habilidades de beber, los otros cerveceros nombraron inmediatamente a Gambrinus su líder y le dieron el título de Rey de la Cerveza. Así es como el cuento y el personaje de Gambrinus el rey de la cerveza se popularizó a lo largo de la historia, pero como en muchísimos otros casos tales como San Patricio o Santa Claus, el marketing, la publicidad, los medios han transformado pasajes históricos junto con leyendas, imágenes atractivas y mezclándolo todo han dado con una imagen  diferente del personaje como rey bonachón, fuerte,  con corona y jarra sentado en un barril. Aquí os mostramos algunos ejemplos de los cientos que se pueden encontrar:

Como curiosidad en España, el personaje icónico de la cerveza Cruzcampo es Gambrinus, su historia a grandes trazos empieza en  el año 1904, cuando los hermanos Tomás y Roberto Osborne, nacidos en El Puerto de Santa María, deciden ampliar su negocio de vinos y apuestan por la cerveza. Debido a la buena calidad de sus aguas, eligen Sevilla para construir la fábrica, y lo hacen cerca de un monumento llamado la Cruz del Campo, del que toman el nombre y el primer logo de la marca.

En la época de los Reyes Católicos, ordenan reparar el acueducto conocido como los caños de Carmona. El encargado de inspeccionar esta restauración sería el asistente de Sevilla, Diego de Merlo, noble y héroe en la Guerra de Granada. La importancia de esta obra fue tal, que su finalización se conmemoró con la construcción de una cruz en un templete. Así nacía la Cruz del Campo, Este templete tuvo mucha más importancia gracias al Marqués de Tarifa. Tras su viaje a Jerusalén, instauró un Vía Crucis desde su palacio (conocido hoy como Casa de Pilatos), hasta la Cruz del Campo ya que, según él, estaban a la misma distancia que la verdadera Casa de Poncio Pilatos y la cruz donde murió Jesucristo.

La curiosidad viene a que uno de los logos de la marca es el personaje de Gambrinus.

En 1918 la cervecera le encarga un cartel publicitario a Leonetto Cappiello  (Livorno 1875-Cannes 1842) fue pintor, artista e ilustrador de cartel original italiano. Con sede en París en el umbral del siglo XIX ,se convirtió en un naturalizado francés en 1930, se considera, a raíz de Jules Cheret, como el renovador del cartel en Francia. Entre sus más famosos carteles podemos citar : Cachou LAJAUNIE (1900), Chocolate Klaus (1905), termógeno (1909), Cinzano (1910), Birra Ítala Pilsen (1920)

Esta representación libre de Gambrinus, sin corona, ni cetro pero si con jarra y barril se convirtió en el logo y principal imagen de la conocidísima fábrica de cervezas sevillana Cruzcampo.

Para terminar no nos queda otra que coger una buena jarra de fresca cerveza, alzarla y brindársela al rey Gambrinus con un fuerte y alto……

 

 

Salud y birras.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *